- Mié, 10/02/2010 - 19:00
Reflexiones sobre un año de lucha contra la violencia urbanistica
El 10 de febrero de 2007 se celebra la primera asamblea de preparación de una manifestación contra la violencia urbanística. Se trata de una iniciativa lanzada desde personas integrantes en distintos colectivos y toma la forma de propuesta enviada a distintos grupos además de un orden del día entregado en la asamblea para facilitar la operatividad de la misma.
Entre los asistentes se encuentran personas interesadas y miembros de diferentes colectivos: El Centro Social Okupado de los 15 Gatos, Cooperativa Hortícola Ortigas, Plataforma ‘Escápate' (Dílar), Casa del Aire, Granada Vía Verde, ADOBE, Cuevas del Barranco del Abogado, Cerro de San Miguel, contactos de Salvemos la Vega, ACDTG, AA. VV. Cármenes de San Miguel y el Grupo de Estudios Antropológicos La Corrala.
Como puntos del día están el trasfondo de la actividad, materializado en la lectura del comunicado propuesto, y los asuntos técnicos, tales como la fecha del acto, su recorrido, la forma de difusión y su financiación, la cobertura jurídica y audiovisual etc...).
Tras intenso debate hay consenso respecto al punto de partida para este espacio: la consideración de la manifestación como un medio de crear redes sociales que encaren la violencia urbanística con fuerza y de forma global y autónoma.
El propio cartel y el comunicado para la manifestación sirven de ejemplo del proceso inicial, pues se añaden a las problemáticas vecinales y urbanas la destrucción del entorno natural, la limitación de uso de los espacios públicos, la problemática de los espacios motorizados y su relación con grandes infraestructuras. También se cambia el término "damnificados por la dictadura del cemento" por el de "hartos de la dictadura del cemento", definiendo un papel activo y huyendo del papel de víctimas en esta lucha colectiva.
Un punto que ralentiza el consenso es la autorización del acto, puesto que uno de los objetivos de la convocatoria es llegar al máximo número de gente posible pero sin perder el carácter activo y autónomo. Finalmente se decide solicitar dicha legalización pero mantener la decisión aunque ésta no sea conseguida. Tras esta asamblea inicial vendrán otras cuatro (cinco incluyendo una de urgencia convocada tras la denegación extraoficial de la autorización)[1].
Hay temas que se repiten tales como la repercusión social buscada con el evento o la funcionalidad del mismo como medio para iniciar un trabajo colectivo. También la necesidad de difundir la convocatoria por nuestros propios medios, huir de la realización de un acto enfocado a los medios de comunicación y sujeto a su manipulación, evitar la monopolización del acto por parte de grupos de poder tales como partidos políticos o sindicatos y la asunción por parte de todas de este espacio como de denuncia colectiva e integral, de forma que no se destaquen unas luchas sobre otras. Todo esto se traduce en la creación de cinco grupos de trabajo.
Se mantiene la decisión sobre el recorrido aunque se preparan alternativas para el caso de que la presencia policial (dado el carácter heterogéneo de las asistentes) haga imposible el recorrido inicial.
Finalmente llega el día, y de unas cien personas se llega casi al millar de hartas recorriendo las calles principales que separan urbanismo (objetivo final de la marcha) de la plaza del ayuntamiento (punto de partida). Tras la preparación exhaustiva se encuentra el fruto en una manifestación dinámica, global, numerosa y sin incidentes extraordinarios, que a su paso va dejando gritos en las calles y carteles de "aquí se especula" en determinadas inmobiliarias y bancos.
2. Las Jornadas Activas Contra la Violencia Urbanística (1, 2 y 3 de Junio de 2007)
El mejor resumen de la valoración de la manifestación es que se continúa con el trabajo colectivo materializado en una nueva propuesta. Eso sí, ya desde el principio se plantea el hecho de que la coordinación entre colectivos no debe en ningún caso interferir en el trabajo propio de cada uno de ellos.
Tras una asamblea de valoración, un tanto inoperativa por la asistencia de colectivos participantes no en la preparación de la misma sino en el acto en sí, queda definido "hartos de la dictadura del cemento" no como un colectivo sino como un espacio de comunicación y de trabajo colectivo que tomará forma práctica en las siguientes asambleas a través de un protocolo de comunicación.
Las siguientes reuniones abrirán como campos de trabajo la preparación de una jornada no difundida públicamente de información sobre los conflictos que trabajan los colectivos participantes en este espacio, la posterior preparación de unas jornadas abiertas de difusión de los mismos y la elaboración de un libreto con dicha información.
En la materialización de las jornadas informativas que se celebra en Dilar se plantea la segunda propuesta en un espacio ocupado temporalmente con el fin de aunar teoría y práctica de forma activa. Esta propuesta se llevará a las asambleas de cada colectivo para que haya una respuesta consensuada de los mismos en la siguiente reunión
La primera asamblea que se crea para debatir específicamente las jornadas de urbanismo cuenta con una asistencia generosa, que se sitúa en torno a veinte personas, con los siguientes colectivos representados: Casa del Aire, Escápate de Dilar, Hortigas, Granada Vía Verde, CSO Los 15 Gatos, La Corrala y Monachil.
Ya hay una propuesta en papel con fechas y actividades, que suscita bastantes controversias: por un lado la importancia de la reapropiación de un espacio, que no debe rebajar la importancia de la difusión ni restringir el público al que van dirigidas las jornadas. Por otro lado el carácter ambicioso de las mismas, que puede restar mucho tiempo y esfuerzo a los diferentes colectivos para su trabajo habitual. También la intención inicial de la propuesta de mantener el sitio elegido en secreto para garantizar la seguridad del evento, que quedará pronto descartada.
Tras varias asambleas y la inclusión de otra propuesta se sigue adelante combinando la propuesta inicial, que planteaba las jornadas casi al completo en el edificio reapropiado, con la segunda propuesta, que priorizaba una reapropiación del espacio público.
Cabe destacar que este proceso está marcado por intentos de mejorar la funcionalidad de la asamblea a través de mecanismos tales como la división en grupos de trabajo y la coordinación entre los mismos (no siempre conseguida), el repaso de actas y orden del día para la fijación definitiva de los puntos evitando la repetición de discusiones cuando ya se ha alcanzado un consenso, la rotación de papeles tales como moderador o toma de actas para evitar la descompensación de implicación, etc...
Va a ser un proceso difícil condicionado por el tiempo y las dudas acerca de la fuerza con la que se cuenta. Se crean seis grupos de trabajo: Cocina, audiovisuales, difusión seguridad, rehabilitación del espacio y charlas. Durante todo el proceso se percibe el cansancio y la necesidad de un número mayor de gente, pero también el deseo de que las jornadas se lleven a cabo, como finalmente sucede los días 1, 2 y 3 de junio, fecha para la cual también está listo el Libreto con el que comparten temática.
Viernes 1 de junio
Se presenta el espacio creado como hartos, la necesidad de unas jornadas como las que comienzan y el libreto ‘Violencia urbanística y conflictos vecinales en Granada.
A continuación se da paso a la primera charla: "Pasado, presente y futuro del urbanismo en Granada", con los ponentes Juan Manuel Barrios Rozúa sobre la historia moderna de Granada, Paco Cáceres sobre La Vega, Pany sobre la zona norte, Álvaro sobre el centro de la capital y Óscar sobre el futuro de Granada Este.
La concentración en la puerta del edificio para juntarse con las gentes de las bicis no se puede llevar a cabo por descoordinación temporal.
A las 22 horas, se presenta el documental "Agua, el oro azul" preparado por miembros de la Mesa para la Defensa del Agua de las Alpujarras. La asistencia inicial gira en torno a una treintena de personas. En el debate que cierra el acto, participan unas veinte, número que poco a poco va disminuyendo hasta quedar cinco o seis personas.
Sábado 2 de junio
Se habilita la segunda planta del edificio, donde anteriormente tenía la UGT su sede sindical. También se limpió una pequeña sala para grabar el programa de radio "La bella durmiente", dedicado en esta ocasión a las jornadas.
A las 12 y media empieza la charla ‘En Sevilla también están hart@s', a cargo de miembros de la Plataforma de Vecin@s del Pumarejo y de la PACA. En una primera parte, se presenta el libro que recoge las luchas vecinales de los últimos trece años en Sevilla: El gran pollo de la Alameda; en una segunda parte, dedicada a casos particulares, se exponen brevemente los planes urbanísticos proyectados en todo este tiempo, la forma de ir recuperando los espacios y el tema de la vivienda. Asisten unas treinta personas y la asistencia al debate posterior va en aumento progresivo hasta juntar a unas 80.
Desde las 15 hasta las 18 horas aproximadamente se graba el programa de radio ‘La bella durmiente', dedicado a recoger testimonios de los diversos grupos participantes en las jornadas.
A eso de las 14:45 se da paso a la comida -uno de los mecanismos de autofinanciación-. Un miembro de Bici Crítica anuncia la comida en la calle, recuperando los espacios, en este caso plazas de aparcamiento, y la presencia de algunas furgonetas policiales que circulaban alrededor de la zona en la que estaban concentrándose. En la comida en la calle hay, al parecer, un cierto altercado con la policía que les expulsa de los lugares donde están comiendo. A eso de las 16:30, en esa misma zona, tiene lugar la actuación del colectivo Peatón Bonzo de Sevilla. Este grupo denuncia la utilización excesiva de los coches y trabaja en aras de su extinción y a través de la acción directa. En una asombrosa actuación, y bajo el lema "peatón, siéntete en la calle como en tu propia casa", se le va cortando el pelo a uno de los del grupo -como en una peluquería o como en casa- en los pasos de cebra durante los espacios temporales dedicados al paso de peatones.
Mientras tanto, en el edificio de los sindicatos se proyecta una película de temática urbanística, concretamente "Los goonies". A la proyección, uno de los momentos de calma de las jornadas, asiste una treintena de personas.
A las 18:00 empieza la mesa redonda sobre "Estrategias sociales frente a la violencia urbanística", para la cual se quitan las mesas y se disponen las sillas en forma de elipse, dotando a la actividad de un cariz asambleario. El orden de exposición es el siguiente: Escápate de Dílar, la Fuente de la Bicha, Salvemos la Vega, Mesa del Agua de Coín (Málaga), la casa del Aire, Granada Vía Verde, ACDTG, ADOBE, La Casa Invisible (Málaga), La Liga de Inquilinos (Sevilla) y Asamblea por la Vivienda Digna. Dada la cantidad de ponentes se pide brevedad y concreción en las intervenciones: una breve contextualización del conflicto y las estrategias puestas en práctica - recomendaciones que algunas cumplieron más que otras.
Una vez expuesta la diversidad de estrategias y formas de afrontar los conflictos particulares se abre el debate. continuo, dinámico y a veces un tanto disperso en una atmósfera de respeto. A esta actividad asisten unas 100 personas aproximadamente.
Se cierra el día con un acto cultural en la plaza próxima a Carvajales: la presentación y proyección del documental "Las okupas de San Bernardo" (Sevilla). Antonio, uno de los participantes en tal acción introduce el film que trataba sobre unas "okupas" muy particulares, ya que se trataba de señoras principalmente que oscilaban entre los 52 y los 70 y pico años de edad. Un documental muy emotivo que rompe con el estigma que soporta el concepto de "okupación". A este acto asisten sorprendentemente otras 100 personas.
Domingo 3 de junio
Para el domingo todas las actividades están programadas en la calle. Las dos primeras del día -realizadas simultáneamente- son las marchas en bici y caminando a Jesús del Valle, parando en puntos estratégicos para explicar la problemática que acecha a esos lugares. La asistencia es reducida, entre 10 y 12 asistentes a cada una de ellas.
Por otro lado, el grupo de comida se reúne para preparar los bocadillos y el
gazpacho a eso de las 11 de la mañana. Ya se palpa un alto nivel de agotamiento, tanto físico como mental. A las 14:30 nos reunimos en el Paseo de los tristes para comenzar el almuerzo comunitario. Entre la comida de los dos días se sufragan buena parte de los gastos de organización de las jornadas. Asisten unas sesenta personas Tras algunas dudas sobre si clausurar las jornadas prescindiendo de los dos últimos actos, a las 17:00 horas se marcha hacia el puente recién construido en el paseo ‘Fuente de la Bicha'. Al pasar la plaza de Reyes Católicos se hacen dos pegadas en bancos e inmobiliarias; únicas acciones de este tipo llevadas a cabo, ya que a partir de entonces contamos con la presencia de las "fuerzas del orden". Un primer contacto con la policía es en la Fuente de las Batallas. Allí varios agentes se nos acercan con la intención de disolvernos, acusándonos de cortar el tráfico en un tramo anterior.. Se comienza a gritar "illo, illo, illo, paremos el ladrillo" y se continúa la marcha ignorando a las agentes. Continuamos hacia el Paseo del Salón y al llegar al paso de cebra previo a la monstruosa fuente de hormigón del paseo se decide pasar en fila india como forma de protesta. Allí hay una identificación policial a un asistente. Finalmente se llega al puente, se explica brevemente su problemática urbanística y se clausuran las jornadas.
II. ¿Cómo han influido las primeras experiencias en Hartxs? (principales líneas extraídas de las asambleas de evaluación del 10-M y de las Jornadas de Junio de 2007)
De las reflexiones colectivas sobre la primera actividad se puede extraer, en líneas generales, una sensación de sartisfacción y de demostración de fuerza social, así como la iniciativa de perfilar y continuar el trabajo de coordinación colectiva. La valoracuón quedó plasmada en un comunicado publicado en Indymedia, del que extraemos dos puntos:
Pensábamos que las iniciativas parciales eran positivas, pero que dado el gran número de conflictos en Granada, era necesario hacer una demostración multitudinaria y conjunta de oposición al proceso urbano que estamos viviendo.
Como punto negativo, es necesario nombrar que en la preparación de la mani no estuvieron todos los grupos vecinales que nos hubieran gustado, esperamos poder contar con su interés y fuerza de cara al futuro. A partir de ahora, nos queda el trabajo más difícil: se trata de cómo formalizar los lazos que hemos establecido, el pensar en una estrategia que nos sea útil para poder seguir haciéndonos fuertes contra esta dictadura del cemento. El camino sólo ha empezado a ser transitado
Como ya se ha mencionado, el trazado de hartos pasa por una segunda actividad a nivel interno (la asamblea en Dilar) y a una tercera, de nuevo de cara a la denuncia pública y a la recuperación de espacios. Debido a la mayor complejidad de la preparación de la misma la valoración será más amplia y compleja, aunque sin olvidar que se ha logrado el objetivo y aprendido a través de la práctica, lo cual debe utilizarse para pulir la coordinación y la puesta en práctica del trabajo colectivo.
Los principales puntos a destacar de la valoración de las jornadas son los siguientes:
- La necesidad de priorizar el trabajo de cada colectivo frente a actividades conjuntas, así como evitar que dichas acciones resten asistencia a actividades de colectivos específicos, para lo cual se propone manejar un calendario con las actividades de los grupos a la hora de hacer acciones conjuntas);
- La adecuación de las actividades propuestas a la fuerza real con la que se cuenta para evitar el desgaste;
- el compromiso como motor de trabajo; la dependencia de los grupos de trabajo de las decisiones consensuadas en la s asambleas;
- la importancia de la coordinación entre los grupos de trabajo evitando así las reuniones informales;
- no olvidar que un objetivo es el trabajo con grupos con los que se tiene menos contacto y que el número de colectivos participantes en la asamblea ha descendido, aunque por otro lado, las jornadas han servido como punto de encuentro con muchos colectivos, incluidos algunos que funcionan fuera del ámbito granadino;
- se ha creado un nombre, un referente colectivo de apoyo a iniciativas, problemáticas y trabajo conjunto en materia de violencia urbanística. Queda demostrado que la unión es un factor determinante a la hora de realizar actividades grandes y visibles. El reto es que ahora funcione el espacio de comunicación facilitando la transmisión de información y el apoyo en las actividades de cada grupo, así como el mecanismo de convocatoria urgente en caso de que sea necesaria una respuesta inmediata ante alguna situación.
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